3 de junio de 2007

Solteros, la maldición

Creo que estoy maldita. O eso parece, porque estar soltero en una ciudad del primer mundo (contando que españñññña sea primer mundo, cosa que cada día dudo más. Hablamos del salario mínimo interprofesional?) es un delito. Por lo menos iré al infierno. Menos mal que allí me esperará George Clooney. Ay, no, que los hombres solteros no van al infierno sino al cielo de los golfos, con 40 vírgenes para cada uno (rollo paraíso musulmán). Total, que iré al infierno y allí sólo me encontraré con un montón de mujeres gordas, o desesperadas, o depresivas, o igual de frikis que yo. Vamos, el prototipo Bridget Jones.

Es cierto, estar soltera es una mierda. Ignorando lo de tener sexo cuando te da la gana, no dar explicaciones por lo que se hace, vivir tranquilamente, flirtear a tort i a dret... Eso sí, a las bodas hay que llevar acompañante, que sino luego te levantas en casa ajena... :D

He leído (hace días ya) que los malditos ya tenemos una solución para nuestros problemas. Se acabó el dormir solo (porque eso es pecado), ahora tenemos una almohada brazo-macho que permite que nos sintamos subyugaditas, que es lo que nos gusta. Es el llamado "The boyfriend's arm pillow". Sólo se vende en Japón, por suerte. Por 60 euritos (tocatelos)

La cosa no se acaba ahí. nooooooo. Los japoneses solteros también están malditos (pero sólo los japoneses, eh!) Y por eso han creado la "Almohada falda". Tiene güevos, a las mujeres, una mierda de tronco y brazo, y a los hombres les ponen una falda y unos muslos de porcelana. Si es que...

Locos por el calentamiento global

Después de años de reciclar papel, vidrio y plástico, y ahorrar energía resulta que ahora esto está de moda. Antes los que apagábamos la luz cuando salíamos de una habitación éramos unos ratas negras, preocupados por pagar demasiado en la factura de Fecsa, pero ahora somos los reyes del mamo. Si no tienes bombillas de bajo consumo, no eres nadie. Si no tienes contenedores compartimentados para hacer recogida selectiva, eres casi el demonio.

Quien nos lo iba a decir, especialmente a mis padres, con sus placas solares carísimas.

Pues ahora, esto está de moda. Hay que ser ecológico (que no ecologista) y hay que preocuparse por el planeta. Está bien que la gente se concience de ello, me alegro, pero estamos llegando a unos extremos abusivos. Hoy he leído que en California, yankilandia, han creado la "Dieta del calentamiento global". To-ma-ya. Esto es, perder peso (es la época, sólo hay que ver un ratito la tele para darse cuenta que lo que triunfa son los anticelulíticos, los eliminadores de grasa, los yogures milagrosos para hacer cacotas...) y a la vez limitar la emisión de gases que provocan el efecto invernadero. Así, se invita al abonado a la dieta a comer productos propios de la tierra (menos mal que me han avisado, yo toda la vida comiendo coles de Marte y patatas de Mercurio...)

Sigo leyendo el artículo y además de las sandeces obvias veo que los creadores de semejante "revolución" apuestan por, evidentemente, limitar el consumo de carne. Ya me parecía a mi raro que no hablaran los veganos... Ahora sólo me falta leer que Imma Mayol es una groupie de la "Global Warming diet". De verdad, cuanto gilipollas suelto hay en este mundo.

Por supuesto, los gilis estos sacarán un libro con recetas, el verdadero objetivo de esta tontería de la dieta global.

Ahí lo dejo. Albopictus, qué opinas de este gilipollismo?

He vuelto fuerte...